sábado, 24 de noviembre de 2012

Concluyendo una etapa

Parece que el camino, por lo menos en su parte mas dificil, llega a su fin. A sido un mes duro y dificil, pero siempre con animo y esperanza de seguir hacia delante. Las ayudas han sido muy utiles, porque aunque el viaje ha sido individual, sin alguna de esas ayudas hubiera sido mucho mas duro. Pero este no es el punto y final. Es un punto y seguido. Habra que seguir muy atentos a la nueva fuente, canalizando el pueblo con esta, y muy atentos a que surta de vida a la villa correctamente.
 Pero esta incertudumbre, que hay y que inevitablemente seguira habiendo, esta muy, pero que muy compensada por la alegria de superacion y por las nuevas expectativas y caminos que se abren en los nuevos horizontes.
El camino, aunque haya asentamiento, continua.

jueves, 15 de noviembre de 2012

El nuevo asentamiento

Pues si, el viaje había concluido. Camino duro, con duras consecuencias, como ya se intuia. La fuente fue hallada, en gratisima compañia, y ahora los habitantes de fort rurosan se reponian de las ampollas y agujetas de las duras cuestas. Ahora el siguiente paso, en el que se hallaban, era construir la villa alrededor de la nueva fuente, y resurgir de nuevo, y renacer.

sábado, 27 de octubre de 2012

Un Viaje Esperado

Pues sí, fort rurosan parte en rumbo de su nueva fuente. Comienza el viaje, o más bien, continúa el viaje. El viaje de la vida, en el que hay tramos más agradables, tramos, más duros, pero en el que al final, y con el paso del tiempo, me voy dando cuenta que todo es cuestión de actitud y perspectiva, y al final la cuesta arriba mas empinada se “puede” subir con menos dificultad que una larga recta llana.
 Está todo preparado para partir. Las pilas cargadas, los frutos recogidos, el “campamento levantado”. Como botas en los pies con las que caminar con seguridad, la confianza en uno mismo, la confianza en los “sabios expertos”. Como bastón de ayuda en el que apoyarnos, el cariño y la buena energía que mandáis todos. Como compañeros de viaje, libros, música y películas, mi gente en la lejanía y MI GENTE en la cercanía. Como impulso extra, empujones sureños por la espalda y algo de doping, que siempre viene bien. 
La ruta de viaje es sencilla. Unos días de “dura senda”, la cual agotará, mucho, durante, pero sobre todo después, hasta llegar a la nueva fuente. Una vez allí, y con las consecuencias del duro camino a cuestas, unos días más (un ciclo lunar) para volver a construir la villa alrededor de la nueva fuente, y esperar que pueda surtir de nuevo de vida este pueblo, que tantas ganas tiene de seguir. Y seguirá, no hay duda…. ;)

lunes, 8 de octubre de 2012

Tambores de guerra


 

Era una mañana más, que no cualquiera. Los “rrsenses” estaban intranquilos. Ya había salido el sol y se dedicaban a sus tareas, a sus preparativos, a su vida, pero tenían una rara intuición. Algo pasaba. También los perros miraban insistentemente al cielo. Y ladraban. Y corrían de un lado a otro. Nerviosos. Instinto  de supervivencia animal…

Entonces sucedió. Corriendo, como un vendaval, llego desde el norte a quien tanto esperaban; mensajero con noticias. Y allí, en el ágora, grito a todos los que se acercaban, que había buenas noticias, muy buenas noticias. HABIA FUENTE. Estaba un poco lejos, en tierras tudescas,  pero era una fuente ideal. Y justo en el momento preciso, ya que la fuente del  pueblo está agotándose ya. Da para los fértiles campos verdes y  poco más.

 Queda decidir la ruta a seguir. Acabar con los últimos preparativos. Acumular el resto de provisiones. Aprovechar los rayos de sol, las rachas de viento del sur,  para cargar las pilas de energía. Y a por ello. Porque va a ser un camino duro, difícil. Pero estos villanos son pertinaces. Y saben que van a luchar. Que van a “su guerra”.

lunes, 1 de octubre de 2012

Días de borrasca


El pueblo se inundaba por momentos. Un
cúmulo de cosas se cernían sobre él. Los barrenderos llevaban días sin limpiar; estaban en los preparativos del viaje y habían descuidado el pueblo. Los consejeros estaban movilizados en los pueblos vecinos, intentando ayudar en sus problemas. Sereno, el consejero del viaje, estaba en cama con un pie roto, por una caída. Encima el viento sureño, había marchado ya de nuevo hacia el sur, dejando el recuerdo de sus buenas sensaciones, pero sin su presencia. Y a todo esto se sumaron unos días de borrasca intensa, diluvio que parecía que iba a caerse el cielo encima. El agua inundaba las calles. Los rayos y truenos tenían a los habitantes atenazados en sus casas. Las cosechas corrían el peligro de perderse, y el pueblo de destrozarse.
Entonces, cuando todo parecía abocado al desastre, un fuerte grito de rabia sonó desde el foro. Los vecinos salieron rápidamente bajo la lluvia a ver que sucedía. Era Agón, consejero de lo relativo a las luchas, y consejero también con más amor propio.
Arengó a sus vecinos con estas palabras: “¿vamos a dejar que se hunda nuestro pueblo? ¿Acaso no podemos aprovechar la lluvia para regar nuestros campos? ¿Acaso no seguirán viniendo rachas de viento sureño que nos de calor? ¿Acaso en nuestro viaje no nos acompañaran su buena energía? ¿No hay más vecinos que puedan tomar las riendas del consejo? El viaje se acerca. Tengamos buena actitud, que no todo es tan malo como creéis. Trabajemos todos para estar lo mejor preparados posibles. Limpiemos nuestro pueblo. Recojamos agua de lluvia. Recojamos frutos y semillas que poder sembrar después. Cuidemos de nuestro pueblo, y los pueblos vecinos que tomen nuestro ejemplo, y se quieran más a sí mismos.
Entonces todos se pusieron a trabajar. El pueblo rápidamente tomo otro aspecto. Incluso vino una racha de viento cálido que alejo las nubes más grandes. Era fruto de ser positivos…


miércoles, 5 de septiembre de 2012

“Cómo hacerte saber”


 

Era noche de luna llena. Las caras de los consejeros brillaban en el foro, por la luz de las estrellas y por lo encendido que tenían el espíritu con lo que esa noche estaban debatiendo. El consejero de los verdes campos estaba desasosegado. No sabía qué hacer, cómo actuar. Tenía miedo de que los frutos que estaban sembrados y casi maduros no se pudiesen recoger a tiempo. Tampoco sabía cómo o cuando comenzar la nueva cosecha. Entonces Sereno, el consejero encargado del viaje, habló: “aun no hay noticias de los expertos exploradores. Sigamos con nuestra actividad normal como hasta ahora, que seguro que las cosechas nos serán útiles durante y después”.  De repente una ráfaga de viento azotó el foro. Era un viento cálido; del sur, muy al sur; intenso, tanto que penetró muy adentro de todos, agitándolos pero dándoles bienestar, ya que empezaba a refrescar. Éste hizo volar los papeles de Sócrates, el consejero encargado de dar clase en la Escuela.  Uno cayó en el centro del foro. Era un poema…

 
Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida... Que la vida sin ciertas "normas" pierde forma...
Que la forma no se pierde con "abrirnos"... Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que no está prohibido amar... Que también se puede odiar... Que la agresión porque sí, hiere mucho... Que las heridas se cierran... Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto... Que los afectos, nos definen...Que definirse no es remar contra la corriente... Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...
Que negar palabras, es abrir distancias... Que encontrarse es muy hermoso...
Que el Sexo forma parte de lo hermoso de la vida... Que la vida parte del Sexo...
Que el por qué de los niños, tiene su porqué... Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad... Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que nunca está de más agradecer... Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo... Que para no estar solo hay que dar...
Que para dar, debemos recibir antes... Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que saber pedir no es regalarse... Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos... Que para que alguien sea, hay que ayudarlo... Que ayudar es poder alentar y apoyar... Que adular no es apoyar...
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara... Que las cosas cara a cara son honestas... Que nadie es honesto porque no robe... Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo... Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...
Que se puede estar muerto en vida.. Que se siente con el cuerpo y la mente...
Que con los oídos se escucha... Que cuesta ser sensible y no herirse... Que herirse no es desangrarse... Que para no ser heridos levantamos muros... Que sería mejor construir puentes... Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...
Que volver no implica retroceder... Que retroceder también puede ser Avanzar...
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del Sol...

Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

MARIO BENEDETTI

domingo, 26 de agosto de 2012

El niño y el sabio


“La cosa más triste en la vida es el talento malgastado”. Así rezaba un cartel en una esquina, en una de las plazas del pueblo. Nadie sabía quién lo había escrito, pero todos los lugareños sabían lo que significaba y por qué estaba allí. Muchos visitantes extranjeros lo veían, ya que aunque no era un sitio céntrico, caía de paso para ir a la panadería, famosa por sus deliciosos pasteles, y se paraban a observarlo. Qué razón tiene; que verdad más verdadera; que sabias palabras; que bonitas y llamativas letras… eran los “comentarios” que se solían escuchar. Pero quien allí se encontraba parado esa mañana era un Sabio, que venía a traer nuevas. Y al rato de estar delante del cartel, y reflexionar con ceño fruncido, sentenció: “Claro. En este pueblo, con esta filosofía, tiene que haber multitud de artistas y de gentes con trabajos increíbles. Qué maravilla”. A todo esto, un Niño que detrás de él correteaba con un palo en la mano golpeando una bola, fijó su mirada inocente en él y le dijo: “aquí no hay cantantes, ni pintores, ni campeones del mundo de nada.” “Entonces ese cartel esta de adorno, es filosofía de mercadillo. Si no os la aplicáis, no pretenderéis dar ejemplo de ella a nadie” inquirió el sabio al niño; el cual sin ofenderse, ni ponerse nervioso le contesto: “Aquí no pretendemos dar ejemplo ni enseñar a nadie. Solo pensamos que cada persona podemos llegar a hacer lo que queramos. Todo el mundo tiene potencial y capacidad para hacer cosas. Pero ya puedes tener todo el talento del mundo que si no haces lo que debes o te quedas parado esperando que las cosas pasen o te lleguen no consigues nada, pero si haces lo que debes y con la actitud adecuada seguro que te ocurren cosas buenas. Eso es lo que dice nuestro maestro”. Con esas palabras y un “hasta luego señor”, el sabio vio como se alejaba el niño, bordeando un pequeño edificio, con grandes ventanas que daban a la plaza, y en el que ponía con letras grandes: ESCUELA.
Prosiguió el sabio su camino de camino al Consejo del pueblo. No sabía si estaba turbado por las palabras del niño o por la intensa y aparentemente normal actividad que veía en las calles. Cuando al fin encontró a Sereno, el consejero encargado del asunto del viaje, y le pudo comunicar que los exploradores tenían buenas expectativas. “Están tras la pista de una fuente que parece que no está muy lejos, y que se ajusta a las necesidades de nuestra villa. Aun hay que esperar y ver si es la adecuada, ya que el camino, aunque no es tan largo como pensábamos, es muy sinuoso, como para empezar el viaje a lo loco. Paciencia, aunque ya veo que no es un tema que os tenga angustiados ni mucho menos….”