Ese filtro que hace que tanto las alegrías como las penas se "relativicen" y se vivan de manera mucho menos euphórica.
Hay gente, mucha, muy pasional que piensa que eso es vivir anestesiado. Que de esa manera las alegrías no se viven tan intensamente.
Hay otra, la más racional, cree que así las penas son menos dolorosas.
"Fort Rurosan" en ese sentido tiene murallas (más que escudo), altas muchas veces. Es su forma de ser, de vivir. Y eso le ha llevado muchas veces a reunir a su consejo de sabios para decidir si tirar esas murallas o dejarlas, pero al final siempre llegan a la misma conclusión...
Y es que esas murallas han ayudado a racionalizar muchos momentos malos, filtrarlos, y vivirlos más serenamente.
¿Y los buenos? ¿Vivirlos con menos euphoria significa vivirlos con menor intensidad? Pues pienso que no. Que mas bien es vivirlos más auténticamente. Con mayor consciencia. Al fin y al cabo, la euphoria distorsiona, magnifica, altera.... y después viene la resaca, y esa es más dura....
Y al fin y al cabo, es una forma de asegurarse que si un rayo ilumina la plaza del pueblo llenando de luz todos los rincones; si una voz resuena por las calles despertando con una sonrisa a todos los habitantes; si un olor despierta el apetito de todos y cada uno de los miembros del consejo... será algo que merezca mucho la pena.
Hola, Rubén. ¿Qué tal todo? Espero que Fort Rurosan haya conseguido dejar atrás los tiempos de dificultades y ahora por fin brille el sol por todos sus rincones.
ResponderEliminarUn abrazo
Gema
Ahí está esplendoroso... ;)
EliminarUn abrazo