domingo, 26 de agosto de 2012

El niño y el sabio


“La cosa más triste en la vida es el talento malgastado”. Así rezaba un cartel en una esquina, en una de las plazas del pueblo. Nadie sabía quién lo había escrito, pero todos los lugareños sabían lo que significaba y por qué estaba allí. Muchos visitantes extranjeros lo veían, ya que aunque no era un sitio céntrico, caía de paso para ir a la panadería, famosa por sus deliciosos pasteles, y se paraban a observarlo. Qué razón tiene; que verdad más verdadera; que sabias palabras; que bonitas y llamativas letras… eran los “comentarios” que se solían escuchar. Pero quien allí se encontraba parado esa mañana era un Sabio, que venía a traer nuevas. Y al rato de estar delante del cartel, y reflexionar con ceño fruncido, sentenció: “Claro. En este pueblo, con esta filosofía, tiene que haber multitud de artistas y de gentes con trabajos increíbles. Qué maravilla”. A todo esto, un Niño que detrás de él correteaba con un palo en la mano golpeando una bola, fijó su mirada inocente en él y le dijo: “aquí no hay cantantes, ni pintores, ni campeones del mundo de nada.” “Entonces ese cartel esta de adorno, es filosofía de mercadillo. Si no os la aplicáis, no pretenderéis dar ejemplo de ella a nadie” inquirió el sabio al niño; el cual sin ofenderse, ni ponerse nervioso le contesto: “Aquí no pretendemos dar ejemplo ni enseñar a nadie. Solo pensamos que cada persona podemos llegar a hacer lo que queramos. Todo el mundo tiene potencial y capacidad para hacer cosas. Pero ya puedes tener todo el talento del mundo que si no haces lo que debes o te quedas parado esperando que las cosas pasen o te lleguen no consigues nada, pero si haces lo que debes y con la actitud adecuada seguro que te ocurren cosas buenas. Eso es lo que dice nuestro maestro”. Con esas palabras y un “hasta luego señor”, el sabio vio como se alejaba el niño, bordeando un pequeño edificio, con grandes ventanas que daban a la plaza, y en el que ponía con letras grandes: ESCUELA.
Prosiguió el sabio su camino de camino al Consejo del pueblo. No sabía si estaba turbado por las palabras del niño o por la intensa y aparentemente normal actividad que veía en las calles. Cuando al fin encontró a Sereno, el consejero encargado del asunto del viaje, y le pudo comunicar que los exploradores tenían buenas expectativas. “Están tras la pista de una fuente que parece que no está muy lejos, y que se ajusta a las necesidades de nuestra villa. Aun hay que esperar y ver si es la adecuada, ya que el camino, aunque no es tan largo como pensábamos, es muy sinuoso, como para empezar el viaje a lo loco. Paciencia, aunque ya veo que no es un tema que os tenga angustiados ni mucho menos….”

martes, 21 de agosto de 2012

The Walker Village


Amanece otra mañana apacible en Fort Rurosan. En la villa todo va como tiene que ir. El desarrollo es notable y sus habitantes son felices. Hace ya más de 25 lunas llenas que se repelió la invasión del pueblo de leukemis. Fue una batalla dura, larga e inesperada. Pero de la que el pueblo salió victorioso, como siempre. Porque así es este pueblo, luchador, tenaz. Con mucha personalidad, muy independiente. Tanto que a veces, los pueblos vecinos se piensan que es hostil, pero nada más lejos. No tiene fronteras físicas. En él la gente entra y sale. A veces para pasar unos días. Otras veces para quedarse a formar parte de él. Porque es un pueblo peculiar. No es nómada, pero ha vivido muchas migraciones. Hace tiempo descubrió que su esencia no radica en asentarse y echar raíces profundas, pero tampoco consiste en un continuo viaje. Tener la capacidad de ser dinámico, ya que la vida es energía en movimiento.
Por esto, cuando el sabio extranjero llego al foro del pueblo y dijo a sus habitantes que La Fuente del pueblo estaba secándose, y había que buscar otra, ninguno de sus habitantes tuvo dudas ni miedo a emprender un nuevo viaje. Por supuesto que a algunos les da pereza, ya que tirar su magnífica casa y volver a construir otra, otra vez, es trabajoso. Pero todos saben que sus cimientos, su esencia, irá donde vayan ellos. En el fondo, todos son conscientes que durante el camino, habrá bajas, pero también nuevas incorporaciones. Gente nueva que hará un pueblo más sólido, más resistente, más plural.  Y allá donde sea el nuevo asentamiento, todo se puede volver a reconstruir. Las casas, las fábricas, los verdes campos. Todo es cuestión de ganas y buena actitud.

Así que los expertos exploradores están ya en la búsqueda de ese destino. Ese lugar donde haya una fuente útil y fértil para estos villanos; los cuales, en vez de esperar sentados lamentándose de lo que pierden y van a arriesgar,  se preparan recogiendo lo sembrado. Siguiendo con sus tareas, pero sin perder de vista su próximo destino. Cogiendo energía pero sin dejar de vivir. Son un pueblo fuerte. Son un pueblo caminante. Son un pueblo vivo….

viernes, 10 de agosto de 2012

Vuelta a la lucha.

Pues sí. Confirmado, me tienen que volver a hacer un trasplante de medula osea. Dos años después de haber superado mi leucemia mieloide aguda, (http://es.wikipedia.org/wiki/Leucemia), con sus meses de quimio correspondiente y autotrasplante de médula,  parece que mi medula quiere darme guerra otra vez, y ya se ha olvidado la caña que a dieron.... Y se ha vuelto a cascar. Y como soy joven y fuerte (me voy a cambiar el nombre a Rubén-Fuerte Rodríguez Sánchez), pues me toca hacerme un  trasplante de medula osea.
Inevitablemente a la cabeza vienen muchos recuerdos, y alguna que otra pregunta. Pero sobretodo y ante todo me viene a la cabeza las ganas que tengo de seguir viviendo, de seguir con este viaje llamado vida, que algunas veces transita por autopistas maravillosas, rodeadas de paisajes increíbles, y con compañeros cojonudos y otras, va por carreteras secundarias, con la no mejor compañía, con baches y piedras y feos alrededores.
Y ahora vuelve a tocar subir un puertecito de montaña, de esas que son feas, y solo tienen piedras y malas hierbas.
Pero que mejor para hacer un viaje de esos que no apetecen, como cuando de pequeño te llevaban a algún sitio de vacaciones que odiabas, que hacer una buena provisión de buena energía y de buena actitud, para afrontarlo en las mejores condiciones posibles.
Actitud positiva que se llama, y que ya en su día me dí cuenta que es la mejor forma de afrontar la vida.
¿Y ahora que? Parece que el viaje será un poco diferente a la otra vez. No hay leucemia aun, así que me evito los ciclos previos. Pero hay que encontrar donante compatible.... El día 13 voy a que analicen genéticamente, y a buscar un donante compatible en el banco mundial de donantes de médula (a ver si me toca la de algún africano, y me vuelvo mas oscurete....). Y si hay un pelín de  suerte y aparece pronto, pues a ello, con solo un ciclo de por medio. Mas corto, más intenso, más peligroso, porque esta vez se tienen que enamorar mi nueva medula y mi cuerpo....y ya sabemos que las cosas del amor hoy en día están jodidas, pero bueno, recibiremos a la nueva medula con flores y bombones, a ver si la "engañamos".
Y de momento, vida normal, que estoy deluxe, y tampoco sabemos a día de hoy cuanto va a tardar la espera.
Seguiremos informando, jeje