No es igual la ausencia de un habitante que pasa fugaz, intenta quedarse, pero no encuentra su sitio; a la de un habitante que se queda y perdura, forma parte importante del pueblo, dejando huella, pero que por circunstancias toma otro camino (y con el que siempre queda una puerta abierta a volverle a encontrar, y saber de su vida, y saber que es feliz); a la de un habitante que físicamente se va para no volver. Esa es más difícil. Para esas pérdidas no estamos educados.
En realidad si estuviésemos educados en tener conciencia de que el camino no es infinito; que el día que acaba no va a volver a pasar; que cualquier pasar es eso, pasar y suceder, y no se puede retroceder; y supiésemos sacarle el jugo a esos sucederes. Exprimir las vivencias, las enseñanzas de esos habitantes, tan sabios muchas veces, conseguiríamos ser más plenos, "pueblos" más completos.
"Fort Rurosan" intenta, al menos, ser consciente de ello, aunque a veces es difícil, y se pierda en senderos que no le llevan a ninguna parte. Intenta, al menos, ser consciente y disfrutar de sus habitantes mientras están, para que quede su esencia, y ser un cúmulo de ellas.
De esta forma está seguro que, nunca caminará sólo.
Y por supuesto, en su esencia, están los valores y enseñanzas que uno de los habitantes más importantes que han pasado y pasarán por él('por mí), le ha dejado:
YAYO "TENTE": gracias por enseñarme a ser honesto, trabajador, humilde y sobretodo, buena persona.
Estés donde estés (seguro que con tu Kika), te has dejado un cachito en mi. ;)