Tras mucho darle vueltas, esta entrada va a ser un poco diferente. Quizás decepcionante, no lo sé. Pero es una necesidad.
Este Blog empezó como una necesidad personal de explicar de forma un poco diferente mi proceso de superar una situación un poco complicada. Encima repetida.
Como la situación se superó, aunque aún las secuelas siguen dando guerra, fue evolucionando a un medio mediante el cual expresar situaciones importantes de mi vida (de mi camino), tan importantes y tan determinantes como el origen del viaje (he ido constatando que todo es relativo y tiene su importancia en el camino, y en cada momento).
El caso que después de tanto caminar, y de unos meses de centrifugado permanente, ha llegado un momento vital en el que siento que los cimientos de Fort RuRoSan están patas arriba.
Mucho movimiento. Muchos habitantes entrando y saliendo. Muchas decisiones que tomar para un consejo que se siente muchas veces desbordado.
Y sí, eso ha llevado a Fort Rurosan a unos años de crecimiento brutal. Al final tantos estímulos, de tantos lados, tienen un punto maravilloso. He conocido gente increíble. He hecho cosas que han revolucionado mi forma de ser. Pero me siento incapaz de seguir manteniendo una megaciudad. Fort RuRoSan, necesita asentar otra vez sus bases. Volver a su origen de pueblo, pequeño, manejable, donde los habitantes se conozcan por su nombre.
Aquí entra mi llamado "Mantra del Verano": Lo siento, Gracias, Te quiero
Lo siento
Y lo siento de veras. A todos esos habitantes que se sientan menospreciados, ahora o en el pasado. No ha sido mi intención molestar a nadie. Simplemente las cosas fluyen en un momento, y cuando dejan de fluir, mi forma de actuar es dejar que se las lleve la corriente.
A veces es difícil gestionar esta nueva forma de vivir, tan inmediata, tan efímera, en la que la ilusión a veces depende de un detalle insignificante. Sólo puedo decir que todo el/la/lo que entra en mi pueblo, es valorado, y tratado con la mejor de las intenciones.
Gracias
Hay mucho que agradecer. De hecho podía estar dando gracias durante días y no pararía.
Gracias a la vida, por seguir haciéndome ver el sol cada día. Gracias a los que pusieron los cimientos, sin ellos, no estaría. Gracias a cada uno de los habitantes que han pasado y que pasarán, aunque sea muy circunstancialmente, por llenar de buena energía las calles. Gracias a los horizontes, conseguidos o no, en desarrollo o en proyecto, y a los que se quedaron atrás, que son el mayor motor para seguir caminando. Y en especial Gracias a ese puñado de gente/actividades/lugares (pocos, pero maravillosos) que han hecho o/y hacen que se me ilumine el alma. Son los que hacen que sea como soy, y que siga aquí.
Te quiero
Siempre ha sido una expresión que me ha dado mucho respeto utilizar. Quizás por miedo a abrir el alma a un sentimiento real, pero de difícil comprensión, y que a veces acaba en dolor, ya que no depende de uno mismo, pero sí, existe. Y no sólo existe hacia los habitantes de siempre, de larga duración. He descubierto que es un sentimiento que se puede desarrollar con habitantes de paso, o con habitantes que acaban de llegar. Pero claro, es una expresión que pesa, a veces demasiado.
¿Y ahora qué?
Pues no lo sé.
No sé en que se convertirá este blog, que hasta ahora ha sido una forma de expresar mi forma de ser, de pensar, de vivir. Sé que me apetece seguir escribiendo, pero no sé hacia donde irá. Hacia donde fluya, como siempre.
Y Fort RuRoSan? Después de un verano con estímulos muy intensos, su próximo gran horizonte es muy ilusionante, pero aún lejano. Eso sí, nunca olvida "Que nada pone normas, sólo la vida". Es la única verdad absoluta que conoce.....
... Y mientras a lo lejos huele a café con cachuelas, y en la plaza mayor se proyecta este video, muy recomendable....
Está genial...Muy tú ;)
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